El desarrollo urbanístico de Los Ahijones no solo responde a una necesidad habitacional, sino que representa un potente motor de dinamización económica para el este de Madrid. En términos de inversión, se prevé una movilización de recursos públicos y privados que superará los 1.000 millones de euros a lo largo de todas las fases del proyecto. Este volumen económico generará un importante efecto multiplicador en sectores como la construcción, la ingeniería, la arquitectura y el urbanismo, así como en servicios auxiliares y comercio.
Se estima que la construcción y puesta en marcha del desarrollo implicará la creación de miles de empleos directos e indirectos, no solo durante la fase de ejecución, sino también una vez que el barrio este habitado. A largo plazo, Los Ahijones se convertirá en un polo de atracción empresarial, gracias a la reserva de suelo terciario y dotacional que permitirá la implantación de oficinas, centros logísticos y equipamientos públicos. Esta planificación busca un modelo de ciudad que no dependa únicamente del sector residencial, sino que fomente la autosuficiencia económica del nuevo entorno urbano.